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Durante los últimos dos años, Sofía ha vivido en el mismo apartamento en Aquidneck Island. No es grande. Solo hay dos habitaciones modestas y cuesta un poco más de $1350 al mes.

Ella siempre ha tenido un compañero de cuarto viviendo en una de las habitaciones para ayudar a pagar el alquiler. Comparte la otra habitación con sus dos hijos, que duermen a su lado en camas twin. La sala de estar es ordenada, con un sofá, algunos juguetes y una mesita donde sus hijos hacen sus tareas para la escuela.

Desde que se mudó, Sofía dice que ha hecho todo lo posible para ser una buena inquilina.

“Siempre fui puntual con la renta. Siempre la pagaba en los primeros cinco días del mes,” dijo ella. “Cuando pasó todo lo el COVID, también se pagó la renta puntualmente.”

Eso no ha sido fácil. Sofía se mudó a la isla hace solo tres años desde Centroamérica para dejar una situación de violencia doméstica y unirse a su padre y hermanos, quienes también viven en Rhode Island. Ella es indocumentada, entonces no estamos usando su nombre real.

Sofía trabaja en el servicio de limpieza en un hotel local, donde gana cerca del salario mínimo. Ella gana más dinero durante el verano con las propinas, pero es más lento en el invierno. El año pasado, Sofía contrajo COVID-19 y estuvo sin trabajo durante aproximadamente un mes.

Cuando sus finanzas estaban apretadas, intentó solicitar asistencia para el alquiler a través de un programa local para la pandemia.

“Pero yo no podía aplicar porque cuando le pedimos al dueño que firmara esa aplicación, dijo que él no podía porque él no tenía declarado el apartamento,” dijo Sofía. “Entonces yo no podía aplicar.”

En otras palabras, el dueño no apoyaría su aplicación porque supuestamente no había estado pagando los impuestos ni reportando sus propios ingresos por alquiler del apartamento. Sofía nunca presentó su aplicación.

Luego, fue el verano pasado cuando el dueño lanzó otra bomba. Este otoño, iba a aumentar el alquiler de su apartamento en casi un 60%, o $800 más por mes.

Sofía ya había estado esperando que su alquiler pudiera aumentar este año, pero pensó que sería el tipo de aumento que están viendo otros vecinos — quizás entre el 10 y el 30 por ciento. Se sorprendió al ver que su alquiler sobrepasaba $2,000 tan repentinamente.

Sofía se lo mencionó a alguien de una organización de servicios sociales local. Él le dijo, "Eso es un abuso. No puedes quedarte allí.”

Sin embargo, Sofía y el dueño saben que no hay muchas opciones a las que pueda ir. Hoy en día, es difícil encontrar alquileres por todo el año en la isla. El estatus migratorio de Sofía y no tener crédito hace que sea aún más difícil competir.

Además, Sofía depende de un autobús para ir al trabajo y a menudo camina 45 minutos de regreso a casa cuando termina. Entonces, perder el apartamento y tener que mudarse más lejos podría significar perder su trabajo.

“Creo que esa parte a él no le interesa,” dijo ella. “Él dijo, ‘Si encuentras otro lugar más barato, te puedes ir.’”

Pero si ella quiere quedarse, tendrá que pagar.

Un entorno depredador

El problema es mucho más grande que una sola familia, dice Elizabeth Fuerte, miembro del Concejo Municipal de Newport. Ella cree que, en toda la isla, el inflado mercado ha creado un entorno propicio para el comportamiento depredador, especialmente hacia familias indocumentadas como la de Sofía.

“En el caso de nuestra gente que vuela por debajo del radar que tiene que estar callada, o no le gusta ser notada — sabemos con certeza que la situación ha empeorado,” dijo ella. “Han aprendido a lidiar con eso o a resolver cualquier problema por debajo del radar. Pero sabemos que ha habido mucha discriminación y abuso.”

Algún comportamiento es técnicamente legal. Rhode Island no limita cuánto pueden aumentar los dueños el alquiler cada año. Entonces, se les permite duplicar el alquiler, si siguen los procedimientos y notifican con la debida antelación.

Es cierto que los alquileres están subiendo para casi todos en este mercado. Pero algunas personas en la comunidad dicen que los aumentos extremos de los alquileres, como en el caso de Sofía, se sienten explotadores.

También hay ejemplos de mala conducta más claros. Fuerte dice que tuvo que intervenir después de que un dueño trató de sacar a una familia hispana de su apartamento imponiendo restricciones, como cuándo podían usar el baño. En otro caso, un dueño local supuestamente permitió que una familia viviera en un apartamento con una fuga de aguas residuales, ignorando las condiciones inseguras hasta que alguien se enfermó.

Sin embargo, debido a su estatus legal, muchas familias indocumentadas no están dispuestas a denunciar estas violaciones a las autoridades. Y no quieren arriesgarse a perder cualquier vivienda que tengan.

“El mercado es tan competitivo que la gente se aferra independientemente de las condiciones a las que se enfrenten en el lugar donde vivan,” dijo Mario Bueno, el director de Progreso Latino, una organización que sirve a las comunidades latinas e inmigrantes de Rhode Island. “Se aferran a eso porque es muy difícil encontrar apartamentos disponibles.”

Bueno dice que algunas personas están dispuestas a quedarse en condiciones inseguras — en apartamentos donde el sistema de calefacción u otras cosas no funcionan — debido a la crisis de vivienda en el estado. Él cree que abusar de las vulnerabilidades de estas familias es especialmente injusto dado que gran parte de la economía de Rhode Island, incluida la de Newport, depende de los inmigrantes.

“No tenemos que hablar de lo importantes que eran los italoamericanos en nuestra sociedad, las americanas irlandeses, las americanas portuguesas. Tenemos latinoamericanos ahora,” dijo Bueno. “Vamos a tratarlos de la misma manera en que fueron tratadas las comunidades de inmigrantes anteriores? Creo que, con el tiempo, deberíamos poder mirar hacia atrás y aprender de nuestros errores.”

Una situación insostenible

Empezando en Diciembre, el alquiler de Sofía subió oficialmente. Su compañera de cuarto decidió irse, entonces sus dos hermanos menores se mudaron recientemente a la otra habitación. Ellos también trabajan en la industria de hospitalidad en Newport.

Sofía dice que ha considerado buscar un segundo trabajo, pero alguien necesita cuidar de sus hijos cuando no están en la escuela. Otros le han sugerido que alquila la sala de estar como una tercera habitación, pero entonces sus hijos no tendrían ningún lugar para jugar o hacer sus tareas.

Entonces, por ahora, Sofía va a quedarse y pagar el alquiler más alto hasta que pueda encontrar otro lugar. Ella siente que no tiene muchas opciones diferentes, a pesar de que esto significa tener menos dinero para otras necesidades. Ella ya está preocupada también por la reducción de sus ingresos este invierno.

Ella dice que le gustaría que los dueños fueran más sensibles a lo que están haciendo cuando exprimen a las familias indocumentadas más de lo necesario.

“Yo se que tal vez hay otras personas que pueden pagar más que nosotros, pero yo quiero que ellos toman en cuenta la puntualidad en que una paga la renta. Nunca estamos diciendo, ‘Oh, te puedo pagar el próximo mes,’” dijo ella. “Para nosotros, es prioridad tener un techo donde vivir en este país.”

Ahora, a veces puede parecer que los dueños están abusando de esta necesidad.

Este artículo es parte de una serie sobre vivienda y familias indocumentadas en Aquidneck Island. Haga clic aquí para leer o escuchar la primera parte sobre el efecto del aumento de los costos de vivienda en las familias indocumentadas en Newport, RI. Haga clic aquí para leer o escuchar la segunda parte sobre un trabajador indocumentado y cómo la inestabilidad de la vivienda está afectando a una fuerza laboral crucial en la isla.

Si usted tiene dificultades con vivienda en Aquidneck Island o en Rhode Island, hay recursos y ayuda disponibles:

Conexión Latina Newport: La misión de Conexión Latina es educar, informar, movilizar y defender a todos los hispanos en Newport, así como asesorar y asociarse con servicios sociales, agencias de educación y gubernamentales, sobre la mejor manera de satisfacer las necesidades de la comunidad hispana de Newport. Visite su sitio web, o llama / Whatsapp 401-585-8165.

RentReliefRI: Un programa para dar asistencia con el alquiler y los servicios públicos para ayudar a los inquilinos elegibles a mantener la estabilidad de la vivienda. Más información está disponible en línea en este enlace. Nota: Los residentes indocumentados de Rhode Island pueden solicitar asistencia si cumplen con otros requisitos de elegibilidad.

Rhode Island Center for Justice: El Centro de Justicia de Rhode Island trabaja con grupos comunitarios para proteger los derechos legales y garantizar la justicia para las personas, familias y comunidades vulnerables. Nota: Si usted está buscando asistencia legal, primero debe reunirse con un abogado en una de nuestras dos clínicas comunitarias. El abogado hará una entrevista inicial para determinar si podemos ofrecer representación o no.

Las clínicas occuren en las siguientes fechas y horarios:

  • Martes de 6 a 8 PM en DARE (Direct Action for Rights and Equality) en 340 Lockwood Street en Providence
  • Miércoles de 2-4pm en CAPP (Community Action Partnership of Providence) en 518 Hartford Avenue en Providence

Si no puede asistir a una clínica legal debido a limitaciones de tiempo o geográficas, discapacidad u otra razón, llame a nuestra oficina para hacer alojamientos.

Manual de inquilinos y dueños de Rhode Island: Disponible en línea en inglés. “Sus derechos como inquilino,” preparado en inglés por Rhode Island Legal Services, está disponible en línea aquí.

Women’s Resource Center: El WRC ofrece una serie de programas y servicios, incluido el refugio de emergencia, para clientes y sus familiares que son o han sido víctimas de violencia doméstica. Para obtener ayuda, llame al 401-846-5263 o mande un mensaje a info@wrcnbc.org. La línea directa de emergencia, disponible las 24 horas, es 1-800-494-8100.

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Antonia Ayres-Brown es periodista para The Public's Radio y miembro de Report for America. Ella habla español y puede ser contactada en antonia@thepublicsradio.org

Pearl Marvell es la productora comunitaria de Mosaic, el podcast de The Public's Radio que explora la inmigración y la identidad en Rhode Island y Massachusetts. Ella habla español y puede ser contactada en mosaiccommunity@thepublicsradio.org