Poco antes del primer cumpleaños de su hija, Edson Pereira y su prometida Suany Ortiz se mudaron a un edificio de tres pisos en el centro de Newport. Fue el primer apartamento que la familia tenía para ellos solos. Pereira dice que en ese entonces él trabajaba en la misma calle y que sus suegros vivían cerca.

En mayo de 2021, cuando su hija Harper tenía 19 meses de edad, la pareja la llevó a un procedimiento rutinario en Rhode Island: una prueba de detección de plomo. Para sorpresa de Pereira y Ortiz, los resultados mostraron que ella tenía plomo en la sangre.

Seis meses después, otra prueba mostró que el nivel había aumentado.

Y un año después de la primera prueba, el nivel de plomo de Harper se había más que duplicado.

 “No debería tenerlo en su sistema”, dijo Pereira. “No hay nada que diga que uno no debe preocuparse de ello”.

Harper es una de los aproximadamente 500 niños que cada año se envenenan con plomo en Rhode Island. Según el departamento de salud estatal, la mayoría de los casos son el resultado de la exposición a pintura tóxica con plomo.

“Hay muchos niños que están pasando por eso ahora mismo”, dijo Pereira. “Y, siento como que no se está haciendo nada al respecto”.

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Para la mayoría de las viviendas de alquiler, la ley de Rhode Island exige que los propietarios inspeccionen periódicamente sus unidades y obtengan “certificados de plomo” que demuestren que están a salvo de los peligros inmediatos del plomo, como pintura descarapelada o pulverizada. Pero según registros obtenidos por The Public’s Radio y entrevistas con docenas de expertos, los propietarios rara vez enfrentan consecuencias por no obtener los certificados, lo que deja a los inquilinos sin saber sobre los peligros potenciales en sus hogares. 

Las estimaciones del grupo de expertos HousingWorksRI muestran que la gran mayoría de las unidades de vivienda de alquiler carecen de los certificados de plomo que exige la ley. The Public’s Radio se enfocó en Central Falls, Newport, Pawtucket, Providence y Woonsocket, las cinco ciudades de Rhode Island donde más de la mitad de los residentes son inquilinos y donde las tasas de envenenamiento por plomo están por encima del promedio estatal.

“Existe una especie de falta de comprensión y cohesión en todo el estado de que es responsabilidad de la ciudad hacer cumplir el requisito de tener un certificado de plomo”, dijo DeeAnn Guo, organizadora comunitaria del Proyecto de Acción contra el Plomo en la Infancia, un grupo partidario enfocado en eliminar el envenenamiento por plomo en Rhode Island. “Eso es algo que les está fallando a los inquilinos”.

El Proyecto Acción contra el Plomo en la Infancia recorre vecindarios para advertir a inquilinos y propietarios sobre sus derechos y responsabilidades. Credit: Jodi Hilton for The Public's Radio

Una toxina conocida

La casa a la que se mudaron Pereira y Ortiz se construyó en 1890, cuando la industria todavía agregaba plomo a la pintura para ayudarla a secar más rápido, durar más y resistir la humedad más fácilmente. El gobierno federal prohibió la pintura con plomo en 1978, pero eso hizo poco para rectificar los galones y galones que ya cubrían las paredes de las casas de las personas por todo el país.

La mayor parte de las viviendas de alquiler existentes en Rhode Island se construyó antes de 1978, lo que indica que probablemente contenga cierta cantidad de pintura a base de plomo. Esto crea el riesgo más grave para los niños menores de seis años. La pintura puede caerse de los alféizares de las ventanas y formar pedacitos que los niños podrían comer, atraídos por el sabor dulce del pigmento. Se convierte en polvo por la fricción de puertas y ventanas recubiertas de pintura con plomo. El polvo se adhiere a los dedos pegajosos de los niños pequeños que usan tanto la boca como las manos para explorar su entorno.

Ingerido en grandes cantidades, el plomo puede provocar convulsiones, llevar a los niños a un estado de coma e incluso la muerte. En los niveles más bajos, que son los más comunes en la actualidad, las investigaciones muestran que el metal pesado tóxico puede provocar puntuaciones de coeficiente intelectual más bajas, rendimiento académico reducido y afecciones de conducta como el TDAH. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU., no existe un nivel seguro de plomo en el cuerpo.

“Nos referimos a un daño irreversible”, dijo el Dr. Chandan Lakhiani, que dirige la clínica principal del Hospital Infantil de Hasbro. “Estamos hablando de problemas neurológicos, neurocognitivos y de comportamiento que pueden persistir durante toda la vida”.La exposición al plomo ha disminuido drásticamente desde la década de 1970 a medida que los reguladores federales y estatales han tomado medidas para proteger a los niños, lo que se considera ampliamente un gran logro en la salud pública. Pero en todo el país, medio millón de niños todavía sufren intoxicación por plomo cada año y las disparidades persisten. Los niños de familias de bajos ingresos sufren envenenamiento por plomo a tasas desproporcionadas. Los niños negros e hispanos también tienen más probabilidades que los niños blancos de sufrir envenenamiento por plomo.

Deshacerse por completo de la pintura con plomo es costoso. En cambio, Rhode Island se ha enfocado en reducir la exposición requiriendo que los propietarios de viviendas obtengan los llamados “certificados de plomo”. El Departamento de Salud de Rhode Island (RIDOH-por sus siglas en inglés) los otorga cuando los propietarios pueden demostrar que una unidad pasó una evaluación realizada en persona por un inspector de plomo certificado. Pero los certificados son temporales, a menudo se otorgan por dos años, y muestran sólo que una determinada casa en el momento de la inspección no presenta riesgos inmediatos como pintura descarapelada o agrietada, no que la unidad esté libre de plomo.

“Es realmente una forma de prevenir el envenenamiento por plomo en los niños”, dijo Cindy Singleton, administradora del equipo del departamento de salud que trabaja para prevenir el envenenamiento por plomo en los niños. “Los certificados son una forma de actuar como garantía para que los propietarios hagan inspeccionar su casa”.

Las ciudades y pueblos están a cargo de hacer cumplir los códigos de mantenimiento de propiedades, incluyendo el requisito de que los propietarios obtengan certificados de plomo. Pero en lugar de trabajar de manera preventiva para identificar problemas y garantizar que los inquilinos estén a salvo del envenenamiento por plomo, las oficinas municipales para el cumplimiento de códigos a menudo dependen de las quejas para identificar transgresiones. Durante años, muchas de las ciudades en las que The Public’s Radio revisó los registros, se aplicaron las leyes de certificación de plomo con frugalidad, a pesar de la evidencia de que entre más se haga cumplir con la ley puede ayudar a reducir los envenenamientos por plomo.

“Es una enfermedad prevenible”, dijo el Dr. Lakhiani. “Es algo con lo que podemos lidiar si somos proactivos al respecto”.

Suany Ortiz ayuda a su hija Harper a encontrar una botana. Cuando vivían en otro apartamento, una prueba mostró que Harper tenía niveles elevados de plomo en la sangre.
Suany Ortiz ayuda a su hija Harper a encontrar una botana. Cuando vivían en otro apartamento, una prueba mostró que Harper tenía niveles elevados de plomo en la sangre. Credit: Jodi Hilton for The Public's Radio

‘¿Quieren que haya niños envenenados?’

Una vez que Pereira y Ortiz supieron sobre los niveles altos de plomo en la sangre de Harper, la familia dijo que comenzó a enterarse de otras familias latinas en Newport que sus hijos también se habían envenenado por plomo.

“Hay muchos niños que sabemos que están sufriendo de lo mismo”, dijo.

Harper de cuatro años de edad no habla, y Pereira dice que los doctores sospechan que tiene autismo. Los estudios muestran que los niños con autismo están en un mayor riesgo a la exposición al plomo, pero la investigación no demuestra que la exposición al plomo cause autismo.

Aun así, conforme Pereira y Ortiz ven crecer a su hija, les preocupa el saber que su hija ingirió una sustancia tóxica cuando era pequeña. Los efectos del envenenamiento por plomo pueden tardar años en manifestarse.

“A veces es como estar en la ignorancia”, dijo Pereira, “no sabiendo qué es lo que traerá el futuro”.

Ayuntamiento de Newport el 12 de enero, 2024.
Ayuntamiento de Newport el 12 de enero, 2024. Credit: Jodi Hilton for The Public's Radio

Pereira no es el único padre en Newport preocupado sobre el envenenamiento por plomo. En Newport, veinte niños se envenenaron en 2022 , equivalente al 6.2% de los niños a los que se les realizó la prueba, más del doble del promedio estatal.

Ese año, el ayuntamiento de Newport aprobó una resolución que establecía que, en un esfuerzo por proteger mejor a los niños, la ciudad “haría que todas las unidades no exentas cumplieran” con las leyes de certificación de plomo. Según correos electrónicos revisados ​​por The Public’s Radio, ya en 2017, los organizadores del Proyecto de Acción contra el Plomo en la Infancia programaron reuniones con el departamento de construcción en Newport para hacer cumplir con las leyes de certificación de plomo en la ciudad.

Todavía la ciudad no tiene un registro de haber dado una infracción a un propietario por no tener el certificado de plomo.

“Es inconcebible”, dijo Beth Nitkin, quien opera el programa en Women’s, Infants, and Children en la Asociación de acción comunitaria de East Bay, una organización de servicio social con oficinas en Newport. Nitkin dijo que actualmente está trabajando con nueve niños en la ciudad con altos niveles de plomo en su sangre.

“No están tratando con la cuestión real”, dijo ella refiriéndose a los oficiales de la ciudad de Newport. “Me refiero, ¿quieren que haya niños envenenados?” 

La regidora Lynn Ceglie introdujo la resolución. La ciudad, dijo, haber logrado avances mediante campañas educando a los propietarios sobre sus responsabilidades, sin embargo, el lograr aumentar que se cumpla con la ley deberá desempeñar un papel crítico en la prevención de exposición al plomo.

“Es como recibir una infracción de tránsito”, dijo. “Las personas comienzan a hablar de ello y después se dan cuenta ´Oh, ahí está la policía´”.

Ceglie está trabajando con William Moore, un oficial del Departamento de Construcción de la ciudad, en que se incremente el cumplimiento de las leyes de los certificados en los próximos meses. Aun así, Moore dijo que abordar esta cuestión será desafiante para el departamento. Newport solamente tiene un inspector de vivienda para cubrir toda la ciudad.

“Nos encantaría hacerlo y vamos a intentar hacerlo”, dijo Moore. “Aunque no quisiera ponerle un horario a ello hasta que vea qué tal va el comienzo de 2024”.

A falta de recursos adicionales, Moore dijo que hasta que una familia haya experimentado un problema con la pintura con plomo, han tenido prioridad otras exigencias de su tiempo, como la gestión de permisos de construcción y el garantizar que los sitios de construcción sean seguros.

“Hasta que sepamos que hay un problema, no es tan importante como donde ya existen los problemas”, dijo Moore.

La ciudad sí se asegura que los contratistas soliciten los permisos para el trabajo en edificios que se construyeron antes de 1978 y tengan la capacitación adecuada para trabajar con peligros de plomo, dijo Moore. Y si su oficina se enterara de un caso de envenenamiento por plomo en el que el propietario no arregló las condiciones peligrosas, Moore dijo que él de inmediato trataría el asunto y trabajaría para hacer que el propietario de la vivienda esté en cumplimiento con las leyes de plomo.

Sin embargo, dijo que en el año y medio que lleva trabajando para la ciudad, no ha sido notificado sobre niños que se están enfermando.

“No tengo conocimiento de que la ciudad de Newport tenga un problema de niños que resulten tener altos niveles de plomo”, dijo. “Es algo que me gustaría saber”. 

De las cinco ciudades de las que The Public Radio revisó registros relacionados con el cumplimiento con las leyes de los certificados de plomo, Newport destaca en su falta de hacer que se cumpla con la ley. Los inspectores de vivienda en Providence, Pawtucket, y Woonsocket cuando se les presenta una queja sobre una cuestión de estándar de construcción, como la falta de calefacción o electricidad defectuosa, estas ciudades verifican si la propiedad tiene el certificado de plomo en una base de datos pública. Los oficiales de construcción en esta ciudades también citaron la falta de recursos como una barrera para garantizar el cumplimiento más generalizado.

En Providence, según expedientes de la ciudad, este proceso ha identificado cientos de infracciones de la ley con el certificado cada año en la última década. Los datos que obtuvo The Public´s Radio del departamento de salud del Estado muestran que en diciembre de 2021 había por lo menos 6,700 unidades sin certificación en la ciudad. Los datos no consideran ciertos tipos de edificios con unidades múltiples, así que el conteo real probablemente sean miles más.

El año pasado, el proceso impulsado por quejas encontró 23 propiedades sin certificado en Pawtucket, según la ciudad. En 2022,  51 niños, o el 2.9% de los niños examinados, sufrieron intoxicación por plomo en la ciudad.

“Es frustrante, absolutamente lo es”, dijo Carl Johnson, que supervisa el cumplimiento de códigos en Pawtucket. “El solo saber que niños están viviendo en una de estas condiciones”.

Centro Falls es única en el sentido que la ciudad busca proactivamente

propiedades que no tengan los certificados de plomo independientemente de que haya una queja o envenenamiento por plomo. Este trabajo es patrocinado mediante un subsidio de Rhode Island Housing.

El 24 de octubre de 2023, el procurador Peter Neronha habla con estudiantes en Central Falls sobre los riesgos de la pintura con plomo.
El 24 de octubre de 2023, el procurador Peter Neronha habla con estudiantes en Central Falls sobre los riesgos de la pintura con plomo. Credit: Jodi Hilton for The Public's Radio

‘No se tiene tiempo para hacerlo, en absoluto’

Hace pocos años atrás, el procurador de Rhode Island, Peter Neronha, decidió que su oficina necesitaba profundizar su enfoque en los peligros que representa para los niños la pintura con plomo en el estado.

Durante mucho tiempo la Procuraduría ha desempeñado un papel en hacer que se cumpla con las leyes sobre el plomo en el Estado, aunque por lo general sólo después de que un niño se haya envenenado en altos niveles. Si los propietarios de viviendas no cumplen con las órdenes del departamento de salud estatal de reparar sus unidades y obtener certificados de plomo, la agencia notifica a la Procuraduría, que después puede llevarlos a los tribunales. Sin embargo, por años, dice Neronha, los propietarios se han salido con la suya en no cumplir.

“Las órdenes son inútiles si no se tiene la capacidad o la voluntad de usar las herramientas para hacer que se cumplan”. Dijo Neronha. “Se tiene que hacer”.

Cuando el procurador asistente Kidd Hoffman propuso que la oficina revitalizara su enfoque en envenenamiento por plomo, su equipo encontró a propietarios a quienes el departamento de salud les había dado avisos de transgresión desde hace una década. No obstante, nunca enfrentaron repercusiones, según Neronha.

“Es inaceptable”, dijo Neronha. “Es una década de niños rotando en esos apartamentos que se están envenenando por plomo o potencialmente se envenenaron por plomo”.

Desde 2021, Hoffman y su equipo han demandado a 22 propietarios por transgresiones de las leyes de prevención de envenenamiento por plomo en Rhode Island. Sin embargo, Hoffman notó otra capa: la ley otorga la autoridad a las municipalidades de penalizar a los propietarios por no obtener los certificados de plomo requeridos, independientemente de que se haya o no envenenado por plomo un niño. Pocas ciudades o pueblos, se enteró y confirmó la investigación de The Public´s Radio, están usando esta autoridad proactiva.

En 2022, el procurador y el departamento de salud emitieron una circular a las ciudades y pueblos de Rhode Island aclarando su autoridad y responsabilidad de hacer que se cumplan con las leyes del certificado de plomo. Emitieron otra clarificación el año pasado, y nuevamente, a principios de este año.

“La ciudades y pueblos, junto con la Procuraduría de Rhode Island y el Departamento de Salud de Rhode Island (´RIDOH´-por sus siglas en inglés), tienen un papel clave a desempeñar y las herramientas necesarias para proteger a los niños de lesiones devastadoras y permanentes que puede causar el plomo”, escribió la oficina de Neronha.

Las oficinas locales de la división de cumplimiento de códigos se han estado adaptando. J Aaron Broccoli y su equipo comenzaron a dar infracciones a los propietarios de viviendas por no tener los certificados de plomo en el 2020, después de que la ciudad recibió un subsidio del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los EE.UU., que ofrece a los propietarios préstamos condonables para cubrir los costos de reducción de plomo.

“No ha habido una aplicación estricta”, dijo Broccoli. “Se requiere que uno lo haga, pero no había una sanción por no hacerlo, a menos de que haya un envenenamiento [por plomo]”.

Para identificar propiedades, Woonsocket, igual que Providence, depende mayormente de quejas sobre otras cuestiones. En los últimos cuatro años, la ciudad ha emitido alrededor de 500 infracciones a unidades no certificadas. Según los expedientes que consiguió The Public´s Radio, en junio de 2022, casi 6,400 unidades no estaban en cumplimiento con la ley del certificado de plomo en Woonsocket. La ciudad dice que el intentar proactivamente que estas unidades estén en cumplimiento, está más allá del alcance de la división de cumplimiento de códigos.

“No solo vamos a propiedades y buscamos si tienen una infracción por el certificado de plomo”, dijo Michael Debroisse, director de planeación de la ciudad, quien está a cargo del cumplimiento de códigos. “No se tiene tiempo para hacerlo, en absoluto”.

‘No sabemos quiénes son estas personas’

Parte del problema que enfrentan las ciudades y pueblos en cuanto al cumplimiento proactivo con las leyes de certificados de plomo, es descifrar qué casas de alquiler deberían tener los certificados de plomo en primer lugar.

Actualmente, el estado no tiene una lista completa de las propiedades de alquiler, y las ciudades con frecuencia tampoco mantienen estas listas.

“Me he rascado la cabeza desde que me enteré de que no sabemos quiénes son los propietarios”, dijo Cindy Singleton del departamento de salud estatal. “Yo quería contactarlos y es cuando me di cuenta: no sabemos quiénes son estas personas”.

El departamento de salud ha recibido subsidio de los CDC (por sus siglas en inglés) para comenzar a rectificar ese problema. El departamento contrató a una empresa de análisis de datos para crear listas de las unidades de alquiler en las ciudades con altas tasas de envenenamiento por plomo que deberían tener los certificados, pero que no los tienen. Hasta ahora, dicha lista existe en Central Fall, Providence y Woonsocket, y el departamento de salud dice que el contratista está creando listas para Pawtucket y Newport.

Usando esas listas, en abril 2022, el departamento envió postales a los propietarios de esas propiedades dejándoles saber que necesitaban obtener los certificados de plomo, pero no se ha rastreado el impacto de esa acción. Esta primavera, Singleton y su equipo planean enviar otra ronda de postales a los propietarios que no tengan certificados de plomo y notificarles de sus obligaciones, y de que existe patrocinio para ayudarles a cubrir los costos de reparación.

El año pasado, la Procuraduría presionó para que se aprobara una legislación que facilitara aún más la obligación de responsabilidad de las ciudades de hacer que se cumpla con la ley de certificados de plomo. La Asamblea General aprobó una ley que crearía un registro de todas las propiedades de alquiler en Rhode Island, pero queda dependiente de financiación disponible. Para registrarse, los propietarios deben presentar un certificado de plomo válido.

El proyecto de ley de registro también prohíbe a los propietarios desalojar a inquilinos por falta de pago de renta si las unidades no tienen el certificado de plomo, y permitir a los inquilinos realizar los pagos a una cuenta de garantía si su unidad no ha recibido el certificado.

En la legislación presupuestaria propuesta para 2025 del gobernador Dan McKee, se propuso asignar $1.3 millones para crear el registro, pero la propuesta reduciría significativamente su alcance y retrasaría su lanzamiento por un año; una medida que algunos grupos de propietarios apoyan.

“¿Qué es un año más cuando esto ha estado pasando por, no sé, 50 años? “dijo Keith Fernandes, presidente emeritus de la Asociación de Apartamentos de Providence. Fernandes dijo que tiene algunos apartamentos en los que necesita renovar los certificados de plomo, pero se está dando cuenta de que muchos de los inspectores de plomo ya están ocupados siendo que más y más propietarios están apurándose en lograr que se certifiquen en sus unidades.

El Ayuntamiento de la ciudad de Providence también está considerando legislación para desarrollar un registro de alquileres locales, y crear un programa proactivo de inspección de casas en la ciudad.

El año pasado puso fin a una antigua exención de la obligación de obtener el certificado de plomo para propiedades multifamiliares ocupadas por sus propietarios, lo que significa que miles de unidades ahora tendrán que obtener certificados de plomo.

Edson Pereira y Suany Ortiz juegan con sus hijas un viernes por la tarde. La más grande se envenenó por plomo cuando vivían en el apartamento anterior.
Edson Pereira y Suany Ortiz juegan con sus hijas un viernes por la tarde. La más grande se envenenó por plomo cuando vivían en el apartamento anterior. Credit: Jodi Hilton for The Public's Radio

‘No quería que otro niño naciera en ese tipo de ambiente’

Según el departamento de salud, el apartamento al que se mudaron Edson Pereira y Suany Ortiz no tenía un certificado de seguridad respecto al plomo vigente cuando se mudaron. En ese entonces, la pareja no sabía que tenían que preguntar sobre los certificados de plomo o de los peligros de la pintura con plomo.

“No pensé que todavía veríamos este tipo de cosas afectando a niños”, dijo Pereira.

Dijo que en la oficina de WIC (por sus siglas en inglés) en Newport, que brinda beneficios y orientación nutricional a familias de bajos recursos, educó a la familia en cuanto a maneras de reducir los niveles de plomo en Harper mediante intervenciones dietéticas, como comer más verduras de hoja verde y tomar multivitaminas. Y Pereira dijo que la oficina de WIC también le explicó que podía solicitar al departamento de salud estatal que envíe al apartamento un inspector de plomo. Ortiz estaba embarazada en ese entonces.

En julio de 2022, un inspector visitó la propiedad, según documentos obtenidos por The Public’s Radio. El apartamento no pasó la inspección. Los resultados muestran que el inspector identificó peligros en la pintura con plomo en un dormitorio, el baño y las escaleras que la familia subía cuando llegaba a casa.

Pereira dijo que un conflicto con el propietario hizo que unos pocos meses después la familia se mudara de ahí. Además, ellos ya no sentían que era un lugar seguro para criar a su familia ahí.

“No quería que otro niño naciera en ese tipo de ambiente”, dijo Pereira.

Ortiz pidió a The Public´s Radio que no mencionara al propietario ni la propiedad debido a que puede afectar su negocio, una compañía de limpieza de casas independiente en Newport. Según el departamento de salud estatal, el propietario atendió los peligros de plomo poco después de recibir los resultados de la inspección.

“Muchas familias pasan por esto”, Ortiz dijo en español. “Y es por eso por lo que no quieren hablar”.

The Public´s Radio revisó la cronología de la familia Pereira-Ortiz y los resultados de las pruebas de plomo realizados por tres expertos, quienes dicen que los altos niveles de plomo de la hija probablemente estén relacionados con los peligros en el apartamento, aunque no pudieron definitivamente descartar otras fuentes potenciales de exposición. Una vez que la familia se mudó, bajaron los niveles de plomo de su hija.

Hoy día, Pereira y Ortiz viven en una pequeña casa rentada en Middletown. Harper asiste a preescolar para niños con necesidades especiales que se encuentra a cinco minutos en coche y sus suegros viven en una casa en la misma calle. La casa donde viven recibió el certificado de plomo el 2 de enero.

Su hija de un año está por tener su primera prueba de plomo pronto.

Encuentre aquí más sobre la serie Inquilinos en Riesgo 

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Esta historia se produjo como un Proyecto de la Beca Nacional 2023 para  USC Annenberg Center for Health Journalism

Nina Sparling is a reporter with The Public's Radio's investigative team. She has written for outlets including The New York Times, The Paris Review, Vogue, Logic Magazine, and the Global Investigative...