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Marilú Domingo Ortiz dice que Lunes, abril 14, comenzó como cualquier otro día. 

“Mi esposa tenía una cita en la clínica con el dentista, estábamos yendo por la cita”, Marilú dijo. 

Marilú dice que ella y su esposo, Juan Francisco Méndez, fueron detenidos mientras estaban manejando por la calle Tallman en New Bedford. Allí, dos carros sin identificación se les adelantaron y les impidieron avanzar. Hombres bajaron y se acercaron a la ventana de su carro. Marilú afirma que preguntaban por un hombre llamado “Antonio” y que no tenían una orden judicial.

“Entonces le entregamos las hojas a ellos y ahí pudieron darse cuenta que no es la persona que están buscando”, Marilú dijo. “Nos dijeron nada y desde ese rato querían que nosotros bajáramos del carro y nosotros llamamos a la abogada diciendo que immigración nos detuvo, y ella nos dijo que no podemos bajarnos sin que ella esté presente.”

Marilú estaba grabando el encuentro con los agentes de ICE cuando uno sacó un gran hacha de hierro y se preparó para golpear la ventana trasera. El hacha quebró la ventana con un solo golpe y las piezas del vidrio cayeron al piso del carro y en la carretera.

“En ese momento yo me asusté mucho, ya no hay que hacer”, Marilú dijo. “Pues nos bajaron [del carro]. Bueno, a mí me agarraron del brazo. Y a mi esposo, como uno de ellos entró adentro del carro, lo agarró a mi esposo por detrás, pensando que él se iba a escapar.”

Desde que detuvieron a su esposo ese día, Marilú dice que no ha podido dormir en toda la noche. Ha recibido varias llamadas de su esposo, diciéndole que está bien y que se está detenido en el Strafford County Department of Corrections en New Hampshire. Cree que su arresto podría ser debido a una equivocación de identidad, pero no está segura.

“No sé cómo explicarle, una angustia, uno no puedo dormir, no estoy descansando bien también nuestro hijo. Él se la pasa llorando. Él no come y siempre pregunta por su papá, ‘cuando él va a regresar con nosotros,’ y lo único que él dice ‘yo voy a comer cuando mi papito regrese’”, Marilú dijo. “Entonces es preocupante para mí lo que él está viviendo también.”

ICE nunca respondió a las preguntas de The Public’s Radio, pero un portavoz le dijo en inglés al New Bedford Light que Juan Francisco era “un extranjero guatemalteco presente ilegalmente” que “negó obedecer las instrucciones de los oficiales y resistió su arresto”.

Marilú dijo que su esposo no tiene antecedentes penales. Ella, su esposo y su hijo de nueve años llegaron a los Estados Unidos en 2023 buscando asilo, huyendo de la persecución de las pandillas en Guatemala. Después de mudarse a New Bedford, su esposo, Juan Francisco, trabajó en una planta procesadora de pescado y Marilú se quedó en casa. A ella y a su hijo se les han aprovechado el asilo, pero el caso de Juan Francisco todavía estaba pendiente.

Marilú dice que le ha costado mucho pagar los honorarios legales, además del alquiler y la comida. Ha estado dependiendo más en el apoyo de organizaciones locales de asistencia a inmigrantes.

“Esto es muy difícil. Mi esposo no es la primera persona. Hay otras personas que han sido detenidas injustamente sin pruebas”, Marilú dijo. A veces siento que no puedo pero dicen que ‘no, tienes que luchar,’ ‘tienes que levantar tu voz también, tienes que seguir adelante’. Y es lo que estoy, lo que yo estoy haciendo”.

El arresto de Juan Francisco ocurre en medio de una ola de intensa actividad del ICE en la costa sur de Massachusetts. En marzo, agentes federales hicieron una redada en un lavadero de carros – Minit Man en New Bedford – y detuvieron a tres hombres. 

Ese mismo mes, agentes del ICE y de la DEA usaron un ariete para forzar la entrada a una casa en el South End de New Bedford y detener a dos hombres. La noticia ha proliferado entre la comunidad inmigrante, poniendo a la gente en alerta máxima. 

Adrián Ventura, director ejecutivo del Centro Comunitario de Trabajadores (CCT) en New Bedford, dijo que las detenciones no son nada nuevo, citando arrestos previos de administraciones anteriores. Sin embargo, afirma que la administración Trump ha sido mucho más atrevida.

“No decimos que no haya habido redadas [aquí en New Bedford]”, Ventura dijo. “Biden y todas las administraciones es su pan de cada día de hacer detenciones y redadas. Lo único es que esta administración lo está haciendo más agresivo.” 

Ventura dice que CCT, en colaboración con otras organizaciones como Mujeres Victoriosas, CEDC y diferentes servicios caritativos católicos o evangélicos, han estado trabajando para ayudar a las personas que han perdido a sus familiares, brindándoles acceso a servicios sociales y recursos de salud mental, o lanzando campañas de GoFundMe para ayudarles pagar el alquiler y otras facturas. Esto incluye a Marilú.

“Ahorita estamos esperando si alguno que no va a arreglar su carro, pues tenemos que buscar fonditos para porque imagínese él está pagando la renta, está trabajando, él no viene aquí buscando ayuda del gobierno, ellos trabajan”, Ventura dijo. 

Según Marilú, Juan Francisco está esperando una audiencia en mayo que determinará si puede ser deportado del país. Si lo deportan, dice que empezará a buscar un trabajo. Pero mientras tanto, ella se imagina pasando la mayoría de sus días en lugares como el Centro Comunitario de Trabajadores, tratando de averiguar qué puede hacer para reunirse con su esposo.

Paul C. Kelly Campos is a Report for America Corps member who covers democracy and community engagement for The Public’s Radio. Born and raised in the San Francisco Bay Area, Kelly is a writer, poet...