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Entrando a La Fruta Loca, te saludan hileras de grandes osos de peluche que alinean las ventanas de la frutería y heladería de Central Falls. Pasé por allí una tarde reciente para hablar con la dueña de la tienda, Lorena Vicente, de 51 años. Originalmente de Guatemala, ahora ciudadana estadounidense, ha vivido en Central Falls por casi 30 años. Vicente dice que, aunque el invierno es típicamente una temporada algo lenta para los negocios, en estas últimas semanas los clientes han sido especialmente escasos.

“En este momento sí nos está perjudicando lo de la inmigración. La gente tiene miedo, la gente no quiere salir, la gente está encerrada”, Vicente dijo. “Ahorita que está más o menos la temperatura, en otros tiempos hubiera mucha gente caminando. Aquí en la Dexter camina mucha gente”.
Desde su inauguración, la administración Trump ha firmado varias órdenes ejecutivas que han reformado radicalmente la política de inmigración, incluyendo ampliar el alcance de quién puede ser arrestado, detenido y deportado por agentes federales, poniendo fin a muchos programas de estatus temporal de la era Biden.

Estos cambios están creando una ambiente de miedo y ansiedad en Central Falls. La ciudad es de mayoría latino, y un 69% estimado de la gran población inmigrante allí no tiene estatus legal. La alcaldesa María Rivera abordó el tema en una publicación de Facebook a fines de enero, suplico a la comunidad a apoyar a los negocios locales, diciendo “me entristece verlos tan vacíos”.
Vicente dice que la comunidad de inmigrantes de Central Falls está muy unida y conectada – entonces, cuando hay rumores o avistamientos de actividad del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) se propagan como la pólvora. Ella dijo que algunos miembros de la comunidad sin estatus legal están pagando a otros para que salgan a buscar comida o les hagan los quehaceres. Y como reportó The Public’s Radio este mes pasado, algunos padres inmigrantes en la región están sacando a sus hijos de la escuela por temor de que ICE los detenga, en la escuela o en el camino hacia y desde sus escuelas.
Varios otros propietarios de negocios en Central Falls dijeron que ellos también están experimentando una caída dramática en clientes debido a los rumores de actividad de ICE. Cultura Mixta es otro restaurante en la misma cuadra que La Fruta Loca.
“Ves un poquito más el fin de semana, el sábado y domingo, pero ya no miras igual”, dijo Olga Saucedo, la dueña y chef principal de Cultura Mixta, que abrió sus puertas en 2024 y sirve una mezcla de comida estadounidense, brasileña y mexicana además de sushi.

“Vuelvo a repetir, si antes vendías $2000-2500, digamos un sábado, ahora tú vendes por mucho $400,” ella dijo. “Y últimamente en las semanas esas que han pasado, se ha llegado a vender como $200 en un sábado y un domingo $300”.
Saucedo es un ciudadano estadounidense originario de Puerto Vallarta, México. Ha vivido en Central Falls desde que tenía 14 años. Se graduó de la escuela de artes culinarias de Johnson and Wales Universidad en 2022 y dice que esta caída en clientes la afecta no solo financieramente, sino que también afecta su esencia como chef.
“Esa es mi pasión. Yo amo cocinar. Yo amo crear comida, platillos para la gente. Yo amo ver la satisfacción de la gente”, Olga dijo. “No puedes ni aumentar tu menú ni disminuirlo porque los costos para comprar están altísimos.”

“Los pequeños negocios en todos los ámbitos han estado reflejando el impacto en la reducción de clientes, clientes y una disminución de trabajadores”, Mejías dijo, y agregó que el aumento de los costos y la inflación también están impactando negativamente a las empresas locales dirigidas por latinos – y si las cosas no cambian pronto, es posible que algunas negocios tengan que cerrar.
El impacto de las políticas de la administración de Trump y el miedo que está promulgando en comunidades inmigrantes es especialmente intenso en un lugar como Central Falls, una ciudad pequeña con una gran población de inmigrantes latinos. Pero Oscar Mejías, fundador y director ejecutivo de la Cámara de Comercio Hispana de Rhode Island, dice que esta tendencia está apareciendo en todo el estado.
Dijo que su oficina también está escuchando reportes de que algunas personas sin estatus legal no van a sus lugares de trabajo. “El mismo miedo que puede sentir un cliente es el mismo que siente un trabajador”, dijo Mejías.
Sin embargo de estos problemas, Lorena Vicente dice no tiene ningún plan para cerrar la Fruta Loca.
“Que tengamos fe en Dios y que tengamos calma, paciencia, y que la pobre gente que está pasando por este tipo de situaciones sepan defenderse, sepan sus derechos, que pregunten acá en la tienda”, Vicente dijo, señalando una pila de “tarjetas rojas” que recibió del ayuntamiento información sobre la protección de los derechos civiles y cómo prepararse y defenderse si se encuentran con ICE.
Haga clic aquí para verificar información es español sobre inmigración, salud, política, y más. Para más información sobre sus derechos vaya a riaclu.org/know-your-rights.
¿Tiene preguntas o inquietudes sobre la aplicación de las leyes de inmigración en las escuelas de Rhode Island y el sureste de Massachusetts? Contácta a nuestro reportero de participacion communtario Paul C. Kelly Campos, pkelly@thepublicsradio.org. No publicaremos ninguna información personal que compartas sin tu permiso, pero tu perspectiva nos ayudará a informar mejor sobre este asunto.

