Antes del mediodía del miércoles se había formado una fila frente al Centro de Visitantes en Newport. Una madre esperaba con dos hijos. Otro hombre llegó vestido para su trabajo, con botas de seguridad y pantalones cargo. Todos estaban allí para vacunarse en una clínica temporal para residentes latinos y comunidades de minorías étnicas.

El momento no podría ser más urgente, dijo Rebekah Gomez. Gomez es una de las cofundadoras de Conexión Latina Newport, una organización que apoya y aboga por las familias latinas locales, que constituyen aproximadamente el 10% de la población de Newport. Ella dijo que la comunidad latina de la ciudad se ha visto afectada por un brote de casos de COVID-19 este mes.

“Tenemos una clínica de prueba los martes”, ella dijo. “Salimos y decimos, 'Quieres venir a tomar una prueba?' Ellos entran y toman una prueba. Y son positivos, y no tenían ninguna idea.”

Gomez dijo que en las últimas semanas, el porcentaje de resultados positivos en la clínica ha alcanzado el 18%. Durante este tiempo, el porcentaje de resultados positivos general de Rhode Island en las pruebas de COVID-19 permanece en poco más del 2%.

Como ocurre en todo el estado, los residentes hispanos y latinos, así como los de otras comunidades de minorías étnicas, también han recibido desproporcionadamente pocas dosis de vacunas. Según los datos del Departamento de Salud de Rhode Island del 20 de abril, los residentes hispanos y latinos representan más del 20% de las infecciones de COVID-19 reportadas en Newport, pero solo el 6% de los residentes que han recibido una vacuna son hispanos o latinos.

Entender esa discrepancia deja en claro “dónde debemos poner nuestra energía, que es de lo que se trata hoy”, dijo Carmela Geer, directora ejecutiva del Edward King House Senior Center y coordinadora de voluntarios en la clínica temporal.

Muchos de los voluntarios de la clínica son habitantes de Newport y rostros familiares para las familias que se vacunan. Geer dijo que eso es importante porque las barreras del idioma y la falta de confianza entre algunos residentes latinos contribuyen a bajas tasas de vacunación. La clínica fue el primer evento de vacunación de Newport dedicado específicamente a llegar a esta comunidad.

“Hemos tenido los brazos levantados durante bastante tiempo, que, ya sabes, '¡La necesitamos aquí! ¡La necesitamos aquí!”, dijo.

Como parte de la estrategia de vacunación de Rhode Island, el Departamento de Salud dio prioridad a varias "comunidades más afectadas", códigos postales que han sido más afectados por el coronavirus. Newport sólo tiene un código postal fuera de la base de la Marina, y la ciudad no estaba en el primer o segundo nivel de comunidades priorizadas para estos esfuerzos de vacunación temprana.

Newport ha mantenido un número bastante bajo de infecciones por COVID-19 durante la mayor parte de la pandemia. Pero algunos residentes describen Newport como una ciudad que contiene varias ciudades. A dos millas de costosas propiedades, muchas familias, particularmente en comunidades de minorías étnicas, viven en vecindarios densamente poblados, a menudo en hogares multigeneracionales. A algunos miembros de la comunidad les preocupa que compartir un código postal oculte el mayor riesgo que enfrentan los residentes en vecindarios de bajos ingresos.

El administrador de la ciudad de Newport, Joe Nicholson, dijo que hay que buscar dentro del contexto de un código postal, vecindario por vecindario.

En un correo electrónico, el portavoz del Departamento de Salud, Joseph Weldelken, dijo que las preocupaciones de que la estrategia del código postal haya restrasado a las poblaciones de alto riesgo en lugares como Newport son "justas" y que "a menudo hay mucha diversidad dentro de los códigos postales". La elegibilidad para vacunas ahora está abierta a todos los adultos y Wendelken dijo que el estado está trabajando en iniciativas — como transporte público gratuito hacia y desde las clínicas — para mejorar el acceso a las vacunas, independientemente de la geografía.

Este mes, el estado también organizó clínicas de vacunación los fines de semana en Providence y Woonsocket para las comunidades más afectadas por el coronavirus, con el objetivo de ayudar a vacunar a personas que viven fuera de los códigos postales prioritarios.

Sin embargo, era difícil para las familias de Newport viajar a esas clínicas y entraron en conflicto con los horarios de muchos trabajadores de hoteles y restaurantes. Nicholson dijo que es por eso que Newport decidió organizar su clínica el miércoles.

“Fue una decisión de mando que se tomó para organizarlo hoy, en vez de los fines de semana”, dijo. “Solo así, ya sabes, el trabajador que tiene que trabajar los fines de semana y las largas horas que demanda la industria de la hospitalidad, para que no pierda sus horas”.

Yolanda Macías, quien también dirige Conexión Latina Newport, observó cómo las familias entraban y salían de las puertas de la clínica.

“Si lo crees, lo creas. Y creemos. Creemos que podemos hacer esto y aquí estamos”, ella dijo.

Al final del día, 375 personas fueron vacunadas en la clínica temporal. El próximo mes está programada otra clínica para que todos reciban su segunda inyección.

Varios grupos comunitarios de Newport están colaborando en una campaña informativa, y las autoridades de Newport se están preparando para emprender iniciativas futuras, como una clínica móvil u otra clínica temporal en la comunidad.


Antonia Ayres-Brown es periodista para The Public’s Radio, la estación de radio pública en Rhode Island. Ella habla español y trabaja en Newport. Puede ser contactada en antonia@thepublicsradio.org